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ANEMIA Y ENDURECIMIENTO DE LA PIEL DEL ABDOMEN EN UNA CHINCHILLA

 

Chinchilla (Chinchilla lanigera) macho no castrado de 3 años de edad con historia previa de anorexia parcial de 3 semanas de duración. La dieta u otros factores de manejo no habían variado previamente a la aparición de los síntomas. Durante la exploración física se observó:

  • Palidez de las mucosas.
  • Pérdida de peso moderada.
  • Piel del abdomen, periné y muslos de ambas extremidades posteriores endurecida, engrosada, amarillenta, con leve descamación y menor densidad de pelo (Imagen 1). El animal no era capaz de moverse con normalidad porque la rígida piel del tercio posterior no se lo permitía.
  • Neurológicamente no parecía haber alteraciones.


AEROSACULITIS

Imagen 1. Aspecto de la piel del vientre y periné. Se observan las dos zonas biopsiadas.

 

Se realizó un estudio radiográfico de cuerpo entero en el que no se observaron alteraciones evidentes. La analítica sanguínea completa reveló una anemia normocítica y normocrómica con un hematocrito del 14% (Intervalo de referencia 27-54%. Carpenter 2013) e hipoalbuminemia leve, 2.18g/dL (Intervalo de referencia 2,3-4,1. Carpenter 2013). En las biopsias de piel afectada (abdomen y escroto) el patólogo diagnosticó dilatación y proliferación irregular de los vasos linfáticos de la dermis y del panículo adiposo, además de fibrosis en las mismas regiones. No se observó reacción inflamatoria ni signos de infección en los cortes histológicos estudiados.

 

El tratamiento consistió en suplemento nutricional (Critical Care, Oxbow), consejos de alimentación (pienso/heno de buena calidad y verduras frescas), una dosis de dexametasona, cuatro dosis a intervalos semanales de un complejo multivitamínico (Duphafral multi, Zoetis), enrofloxacina 10 mg/kg oral cada 12 horas 40 días, trimetoprim sulfametoxazol (Septrin pediátrico suspensión oral, UCB Pharma) a 30 mg/kg oral cada 12 horas durante 13 días, ácidos grasos esenciales (Sunshine Factor, Avix) durante 40 días, ranitidina 5mg/kg oral cada 12 horas durante 26 días.

    Tras 40 días de tratamiento la chinchilla había recuperado 60g de peso, la piel era aparentemente normal. El hematocrito había subido a 30 tras 13 días de tratamiento. Hasta la fecha dicho animal no ha vuelto a mostrar signos de enfermedad.

DISCUSIÓN

En la literatura consultada no hemos encontrado un caso similar descrito en chinchillas.

Las lesiones cutáneas son lo más llamativo del caso. El linfangioma o linfangiomatosis son los términos más adecuados para describir los hallazgos anatomopatológicos descritos anteriormente. Teniendo en cuenta que no se ha utilizado ningún tipo de marcador o técnica inmunohistoquímica para determinar con más seguridad el origen linfático; las estructuras observadas, sin eritrocitos en su interior, sugieren dicho origen (Yamagami 2002). El linfangioma se diferencia de la linfangiomatosis por su carácter localizado, pero en nuestra chinchilla la lesión era diseminada (Kocer 2003).

Hay pocos casos descritos de linfangiomatosis en animales siendo los más representativos algunos de los descritos en perros (Belanger 1999, Berry 1996, Yamagami 2002, Maeda 2013). En personas se trata de una lesión rara, considerada de carácter congénito en la mayoría de los casos y que sobre todo aparece antes de los 30 años de edad (Kocer 2003). Tanto en animales como en personas el único tratamiento eficaz es quirúrgico, aunque se han dado casos de remisión con radioterapia y terapia con interferón gamma (Marom 2004, Wong 2013, Kocer 2003). En nuestra chinchilla un tratamiento diferente provocó una remisión total, al menos a nivel macroscópico, lo que sugiere que la dilatación de vasos linfáticos fue provocada por otra causa y no era una lesión clave.

La anemia normocrómica normocítica es un tipo de anemia no regenerativa que se observa típicamente en pequeños animales tras hemorragias agudas y en anemias hemolíticas pero esta clasificación no es muy fiable (Willard 2012). Nuestra chinchilla no tuvo historia de hemorragias y generalmente la hemólisis se acompaña de bilirrubinemia pero la bilirrubina total en este animal estaba dentro de los rangos de referencia.

La hipoalbuminemia en chinchillas no está muy estudiada pero podría deberse a una hepatopatía subyacente, malabsorción, enfermedad crónica, deficiencia nutricional, etc.

No hemos encontrado ninguna enfermedad descrita en chinchillas que pueda explicar el presente caso clínico, sin embargo algunas deficiencias nutricionales podrían explicar los síntomas en otras especies animales y en personas.

La deficiencia en vitamina A produce lesiones en la piel pero los hallazgos histológicos son diferentes, con hiperqueratosis perifolicular característica (Lee 2012, Wilkinson 1998). La anemia con la que se relaciona en ratas es de bajo grado (Mejia 1979).

La deficiencia en vitamina E produce lesiones dérmicas caracterizadas por adelgazamiento de la piel en general y aparición de úlceras. La anemia asociada es de bajo grado y asociada a aumento en el recuento plaquetario en ratas, en primates la anemia parece ser más severa y en otras especies podría ser un factor predisponente de hemólisis. Además suelen aparecer graves alteraciones musculoesqueléticas y neurológicas asociadas (Machlin 1977, Dinning 1957, Dierefield 1994).

La deficiencia en ácidos grasos esenciales (AGE) puede producir engrosamiento y descamación en la piel así como anemia hemolítica en personas (Lee 2012). En pequeños animales puede producir descamación, dermatitis, aspecto grasiento de la piel y mal pelaje; y junto con deficiencia en vitamina E pueden agravarse los síntomas. La deficiencia en AGE y vitamina E puede deberse a mala conservación del pienso para animales (Wilkinson 1998).

La deficiencia prote ínica en personas puede producir edema en la piel, despigmentación, falta de pelo, dermatitis. En nuestro caso el acúmulo de linfa en la piel recuerda al edema y la hipoalbuminemia leve podría estar causada por un déficit proteínico. También puede presentarse anemia asociada a la deficiencia proteínica en personas (Lee 2012, Adams 1969).

CONCLUSIÓN

A pesar de no poder hacer un diagnóstico creemos que lo más probable es que nuestro paciente haya sufrido una deficiencia proteínica y/o de AGE debidas bien a un mal almacenamiento del pienso, a un pienso inadecuadamente formulado o a una mala dieta casera.

Chinchillas con anemia, hipoalbuminemia leve y dermatosis como la descrita en nuestro caso pueden sufrir de déficit nutricional proteico y/o de ácidos grasos esenciales. Los síntomas remiten a los 40 días de terapia adecuada y con una buena alimentación no vuelven a aparecer.

    
 

Bibliografía:

  1. Adams EB. 1969. Anemia associated with Kwashiorkor. Am J Clin Nutr 22(12):1634-1638.
  2. Belanger MC, Makaellan I, Girald C, Daminet S. 1999. Invasive multiple lymphangiomas in a young dog. J Am Anim Hosp Assoc 35:507-509.
  3. Berry WL, Nesbit JW, Pearson J. 1996. Lymphangiomatosis of the pelvic limb in a maltese dog. J Small Anim Pract 37:340-343.
  4. Carpenter JW. 2013. Exotic animal formulary. 4ª ed. St Louis (MO): Elsevier Inc.
  5. Dierefield ES. 1994. Vitamin E in exotics: effect, evaluation and ecology. J Nutr 124:2579S-2581S.
  6. Dinning JS, Day PL. 1957. Vitamin E deficiency in the monkey. J Exp Med 105(5):395-402.
  7. Kocer U, Atakan N, Aksoy HM, Tiftikcioglu YO, Aksoy B, Astarci M. 2003. Late-onset superficial lymphatic malformation: report of a case and review of the literature. Dermatol Surg 29:291-293.
  8. Lee LW, Yan AC. 2012. Skin manifestations of nutritional deficiency disease in children: modern day contexts. Int J Dermatol 51:1407-1418.
  9. Machlin LJ, Filipski R, Nelson J, Horn LR, Brin M. 1977. Effects of prolonged vitamin E deficiency in the rat. J Nutr 107(7):1200-1208.
  10. Maeda S, Fujino Y, Tamamoto C, Suzuki S, Fujita A, Takahashi M, Ohno K, Uchida K, Tsujimoto H. 2013. Lymphangiomatosis of the systemic skin in an old dog. J Vet Med Sci 75(2):187-190.
  11. Mejia LA, Hodges RE, Rucker RB. 1979. Clinical signs of anemia in vitamin A-deficient rats. Am J Clin Nutr 39:1439-1444.
  12. Weiss DJ, Tvedten H. Erithrocyte disorders. 2012. En: Willard MD and Tvedten H Eds. Small animal clinical diagnosis by laboratory methods. 5ª Ed. St Louis (MO): Elsevier. p. 38-62.
  13. Wilkinson GT, Harvey RG. Dermatosis nutricionales. 1998. En: Atlas en color de dermatología de pequeños animales. 2ª Ed. Madrid: Harcourt Brace. p. 193-201.
  14. Yamagami T, Takemura N, Washizu T, Komori S, Amasaki H, Washizu M. 2002. Hepatic lymphangiomatosis in a young dog. J Vet Med Sci 64(8):743-745.

 

 
 
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